lunes, 21 de noviembre de 2016

Oxido del Olvido


Alguna vez existió un tren de pasajeros entre Santiago y Cartagena. Hoy no existe el tramo del ferrocarril que bordeaba el mar entre San Antonio y el balneario. Fueron seis kilómetros de una vista al mar  impresionante recorridos sinuosamente. La estación de Cartagena fue rescatada y hoy es un centro de actividades culturales. De la vía férrea no quedó nada.
Un poco antes de su total desmantelamiento tomé esta fotografía. Un símbolo del abandono y la corrosión que provoca el  óxido del olvido.  

sábado, 20 de agosto de 2016

Puente Toltén







El puente Toltén, sobre el río del mismo nombre, fue construido en la década de 1880, conformado por 9 tramos de 49 metros cada uno y 450 metros de largo, y con una estructura metálica a 20 metros sobre el nivel de las aguas.








El 18 de Agosto de el año 2016, a las 16 horas, mientras un tren de carga lo atravesaba en dirección norte al sur, esta obra de arte de la ingeniería de antaño colapsó. 






lunes, 2 de mayo de 2016

El desamor...

Amando tanto a los trenes y todo lo que rodea ese mundo del ferrocarril he dejado este espacio abandonado.
Alguna vez este Blog recibió más de cien mil visitas en menos de un año. Luego, queriendo renunciar a todo por causa del dolor del desamor  lo eliminé.  Centenares de documentos, testimonios, fotografías, música he historia desaparecieron arrastrados por mi tristeza.

Ha pasado el tiempo desde aquel entonces (año 2008) y en el año 2013 intento rescatar nuevamente el Blog. Lamentablemente no tengo respaldo fotográfico. Dejo un par de cosas, un viejo vídeo, y ahora, a cuatro años de ese segundo intento por plasmar mi amor por el ferrocarril no estoy en mejores condiciones de editar algo que merezca la pena.

Salgo casi todos los días a caminar por la vía férrea y voy guardando lo que encuentro botado a su alrededor: clavos, tornillos, tuercas, golillas, y muchas fotografías.

Me daré un tiempo. Los trenes ocupan un lugar importante en mi vida infantil y regresan con fuerza cada vez que soy feliz.

Y sí. Hoy, pese a vivir al borde de un abismo, soy inmensamente feliz.

sábado, 19 de marzo de 2011

Por estos fierros del olvido
transitó la esperanza
con sus maletas cargadas de iluciones, sueños, promesas.
Los pequeños pueblos
con olor a madera, cilantro, mate
guardaban en su seno
pequeños muchachos que saludaban
el paso de estas naves
bulliciosas
tremendas...





Sobre un pequeño
pedazo de cartón
se podía leer nuestro destino,
la impaciencia
en nuestra nariz pegada
en sus ventanas...
la alegría
en aquellos compaces
nacidos del tatac tatac
sobre el riel...






en el corazón no cabía
un secreto y otro
y otro más
esos alambres que pasaban
frente a nuestros ojos
como olas,
tantas flores anaranjadas,
rios interminables,
puentes suspendidos en el aire,
tuneles infinitos,
Ciudades con nombres otoñales.






Así crecimos unos cuantos
soñando ser Maquinistas
palanqueros, guardagujas, fogoneros
inspectores, telegrafistas,
mecánicos
Ferroviarios,
anónimos
simples constructores,
heroes de esta patria.